“Las barreras se las pone solamente uno en la mente”

Mariel Rivas es socia y gerente comercial de Loyalty Clubs, un emprendimiento que trabaja por la fidelización de clientes. Se declara apasionada por su trabajo y apuesta por disfrutar de todos los momentos de la vida, incluso aquellos considerados ‘amargos’.

rev-nov9

“La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar”, es una frase de Tom Hanks en su papel de Forrest Gump que Mariel Rivas toma como filosofía para aprovechar al máximo la vida, aceptando por igual los momentos agradables y los desagradables. En ese sentido, Mariel alienta a disfrutar de todas las experiencias que lleguen a nuestras vidas, tanto las dulces como las amargos, porque un mismo sabor a la larga dejará de sorprender.

“Gracias a los chocolates amargos es que uno empieza a disfrutar más la vida, porque traen enseñanzas importantes. Los dulces vienen después de esos aprendizajes. Los chocolates amargos te muestran todo tu potencial, todo lo que puedes dar, y nos enseñan a valorar los momentos dulces que nos da la vida”, dice Mariel, y con esa actitud es que se enfrenta a la vida y a sus miedos, tratando de disfrutar del día a día al máximo.

Mariel es licenciada en finanzas, un área que siempre le gustó por la lógica numérica y lo analítico, pero pronto descubrió que tenía una verdadera pasión escondida, muy adentro, y que poco a poco se le fue revelando hasta convertirse en parte fundamental de su vida: enamorar al consumidor a través de estrategias de marketing bien pensadas.

Como licenciada en finanzas se desempeñó como funcionaria de negocios Premium (subgerente de cartera) en el Banco de Crédito de Bolivia por aproximadamente 5 años, tiempo en el que aprendió que todo tiene un sentido, un proceso y un porqué. “No había algo que esté fuera de foco. Todo estaba de acuerdo a lo que sabía, estaba contenta porque estaba dentro de mi zona de comodidad, estaba tranquila”, comenta sobre esos años en los que pudo ejercer en su campo de estudio y de los cuales destaca diferentes logros, como haber conseguido el incremento de su cartera de clientes en un 40% y haber gestionado una de las carteras de clientes más importantes del banco a nivel nacional. Fueron también años en los que forjó carácter y disciplina: “Empecé a trabajar en el banco cuando aún estaba estudiando, y eso me creó una cultura de orden y organización, de saber cómo priorizar mis actividades y mi día a día”.

Luego vino el cambio, un giro hacia lo comercial que le mostró una nueva forma de entender el mundo: se le presentó la oportunidad de trabajar en una agencia de turismo donde tuvo que aprender sobre un rubro nuevo: “En Tropical Tours tuve que aprender sobre estrategias comerciales y de marketing; tenía que capturar la atención de los cliente, así que aprendí a vender; y durante todo ese proceso de aprendizaje tuve muchas experiencias amargas que me llevaron a preguntarme “qué estoy haciendo acá si yo no estudié esto, yo no sirvo para esto”. Pero en realidad esta experiencia me llevó a ponerme al límite, a reconocer mi potencial, cuánto puedo dar y cuánto puedo aprender… Así es como salí de mi zona de comodidad (el área financiera) y entré al área comercial y de marketing, que al final me encantó”.

En Tropical Tours se desempeñó como gerente comercial nacional durante casi dos años, donde implementó políticas crediticias, adjudicó licitaciones de empresas importantes, participó en la implementacion de la actualización del sistema outlets de viajes y representó la franquicia de la agencia de viajes empresarial HRG (Hogg Robinson Group) para Bolivia. “Trabajando en Tropical Tours aprendí a escuchar, tanto a los clientes como a mis colegas, y escuchando entendí que todos los días hay algo nuevo que aprender, porque las relaciones que uno forma tanto con los colegas como con los clientes traen enseñanzas”, sostiene.

El área comercial le gustó tanto, que cuando recibió la invitación de Rosario Paz, directora de CAINCO, a ser socia de la firma Loyalty Clubs no la pensó dos veces y aceptó el reto. “Mi desafío era moverme fuera de mi zona de comodidad, así que cuando llegó la oportunidad me dije: tengo que animarme y formar algo propio”, sostiene Mariel, desde su nueva oficina a la que acaba de mudarse y a la que aún le faltan algunos detalles de construcción.

Loyalty Clubs es una empresa de servicio, administración y desarrollo de programas de fidelización, es decir que tiene el objetivo de cautivar al cliente hasta lograr su fidelidad. “Nuestro principal foco es saber cómo enamorar al cliente, crear una conexión con él que le invite a una siguiente compra”, explica Mariel sobre la labor que desempeña hace ya año y medio, y donde aprendió que, a través de campañas de marketing, se puede llegar a madurar la relación de una empresa con su cliente. “Pienso que si bien el banco me llevó a una etapa muy linda, muy feliz, muy productiva, y también a aprender a organizarme, la etapa comercial me lleva a ver que no hay barreras ni límites. Las barreras se las pone solamente uno en la mente”.

De esta forma es que Mariel descubrió una pasión que tenía muy escondida, conociendo cada vez más a fondo el rubro comercial. “Me encanta, y es apasionante el entender la ciencia de cautivar al cliente y motivarlo, y más ahora que las ventas dejan de ser un proceso ‘normal’, porque ya no se vende un servicio o un producto de una manera rutinaria, sino sumando el valor agregado, es decir esa milla más que uno tiene que dar en la vida o en este caso al cliente para que éste se sienta atraído y motivado y así estemos dentro de su preferencia”, señala a la hora de explicar cómo funciona el sistema de fidelización de Loyalty Clubs: “Es simple, creamos un sistema de fidelización con beneficios reales para cautivar y estimular a los  clientes. Ya sea mediante tarjeta o a través de nuestra app, el cliente tiene acceso a su club, sus puntos y por ende, sus beneficios. Estamos más allá de la compra, se trata de una ‘retail experience’ donde la lealtad se premia”.

Actitud positiva ante la vida

¿A qué se refiere Mariel cuando nos habla de dar una milla más? Según nos explica, dar una milla más o extra es entregar más de lo que se espera de uno o de lo que corresponde, ir un paso más allá, no dejarse adormecer o apagar por la rutina y, por el contrario, tratar de poner la energía al máximo. “Lo importante siempre es dar, y cualquier oportunidad que se tenga de ayudar nos aporta en nuestro crecimiento como personas”, dice.

Esa es la actitud con la que Mariel trata de ir a su trabajo todos los días, pero además en su vida familiar y personal. Como ejemplo, nos cuenta que lo lleva a la práctica con su participación como voluntaria en el grupo de ayuda animal ‘Los sin voz’, donde regala su tiempo y entusiasmo al rescate de perros y gatos.

Anuncios

Un pensamiento en ““Las barreras se las pone solamente uno en la mente”

  1. Excelente publicación. Conozco a Mariel, fue colega mía en el BCP y estoy orgulloso ella al ver que le está yendo muy bien. Felicidades Mariel!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s